La quercetina pertenece a una clase de pigmentos vegetales hidrosolubles llamados flavonoides.
Se utiliza en relación con lo siguiente (consulte la inquietud de salud particular para obtener información
completa):
| Clasificación |
Inquietudes de salud |
|
Prostatitis (prostatitis
no bacteriana, prostatodinia)
|
¿Dónde se encuentra?
La quercetina se encuentra en las cebollas, las manzanas, el té verde y el té negro. En cantidades más
pequeñas, se encuentra también en las hortalizas de hoja y en los frijoles.
¿Cuál es la dosis usual?
- Algunos médicos recomiendan tomar 200–500 mg de quercetina dos a tres veces al
día. Se desconoce cuál es la cantidad óptima.
- Para la prostatitis, se toman 500 mg dos veces al día durante un mes.
- La absorción intestinal de la quercetina es bastante limitada. Por tanto, cabe la
duda de si los suplementos de quercetina pueden producir niveles hísticos lo
suficientemente altos como para tener algún efecto terapéutico.
¿Existen efectos secundarios o contraindicaciones?
- Los primeros estudios sugerían que en grandes cantidades, la quercetina podía
causar cáncer en animales. La mayoría, aunque no todos, los estudios actuales
(aunque no todos) indican que la quercetina es segura e incluso la relacionan con un efecto
protector contra el cáncer.
¿Existen interacciones con algún
medicamento? Algunos medicamentos pueden interactuar con quercetina. Para su
seguridad consulte las interacciones con
fármacos, para ver una lista de estos medicamentos.
Copyright © 2004 Healthnotes, Inc. Todos los derechos reservados.
www.healthnotes.com
Aprenda más sobre Healthnotes, la
compañía.
Aprenda más sobre los autores de
Healthnotes.
La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta diciembre de
2004.
|