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© Martin Wall
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Nombre común: Verbena europea
Nombre científico: Verbena
officinalis
La especie más utilizada es la verbena europea (Verbena officinalis), aunque
la verbena azul (V. hastata) y V. macdougalii, entre otras, quizá
podrían usarse indistintamente. V. officinalis es originaria de Europa, Asia y
África, y se ha extendido a Norteamérica. Hay otras especies medicinales originarias
de Norteamérica. Las hojas y las flores se usan en herbolaria.
Se utiliza en relación con lo siguiente (consulte la inquietud de salud particular para obtener información
completa):
¿Cómo funciona?
Los constituyentes activos de la verbena no se han identificado definitivamente. Los
glicósidos, como la verbenalina y la aucubina, así como algunos constituyentes del
aceite volátil, pueden contribuir a su actividad. No existen estudios en humanos que
documenten la eficacia de la verbena para ningún trastorno.
¿Cuál es la dosis usual?
- El té de hojas y flores de verbena se prepara agregando 1 a 2 cucharaditas (2 a 4
gramos) a una pinta (500 ml) de agua caliente y dejándolo reposar, tapado, durante 10 a
15 minutos. Normalmente se recomienda tomar tres tazas al día de este té.
- También se pueden tomar 5 a 10 ml de tintura tres veces al día.
¿Existen efectos secundarios o contraindicaciones?
- No se han descrito efectos adversos con el uso de la verbena.
- En general, la verbena debe evitarse durante el embarazo; sin embargo, se ha usado
tradicionalmente durante las últimas dos semanas de embarazo para facilitar el parto. La
verbena sólo debe usarse durante el embarazo bajo la supervisión de un profesional
de la salud con experiencia en herbolaria.
Al momento de escribir este artículo, no existían
interacciones bien documentadas de algún medicamento con verbena.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta diciembre de
2004.
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