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El dolor es una sensación que se trasmite desde un área de tejido dañado o
bajo tensión, por los nervios sensoriales y hasta el cerebro. El cerebro interpreta la
información como una sensación de dolor.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de dolor incluyen incomodidad que con frecuencia empeora con el
movimiento o la presión y que puede asociarse con irritabilidad, dificultad para dormir y
fatiga. Las personas con dolor pueden tener una sensación incómoda descrita como
ardor, dolor agudo, punzadas, dolor sordo o palpitante, hormigueo, descargas eléctricas,
dolorimiento, pesadez o tensión.
¿Cómo se trata?
Los medicamentos anti inflamatorios no esteroideos de venta sin receta, como aspirin
(Bayer®, Ecotrin®, Bufferin®), ibuprofen (Advil®, Motrin®,
Nuprin®) y naproxen (Aleve®), además de acetaminophen (Tylenol®), pueden
ser adecuados para tratar dolores que no sean intensos.
Los medicamentos más potentes de este tipo, que se venden con receta, incluyen
ibuprofen (Motrin®), naproxen (Anaprox®, Naprosyn®), etodolac (Lodine®) e
indomethacin (Indocin®), y se prescriben cuando los medicamentos comunes no resultan
efectivos. Los analgésicos narcóticos como codeine (Tylenol® with Codeine) e
hydrocodone (Vicodin®, Lortab®) se emplean también en el tratamiento del dolor
moderado. Otros narcóticos como oxycodone (Oxycontin®,
Percocet®,Percodan®), hydromorphone (Dilaudid®), morphine (MS Contin®,
Roxanol®), fentanyl (Duragesic®), methadone (Dolophine®) y meperidine
(Demerol®) se reservan generalmente para tratar dolores intensos. Con frecuencia se
recetan corticosteroides como prednisone (Deltasone®) y methylprednisolone (Medrol®)
para reducir el dolor asociado con la inflamación.
Algunas enfermedades con dolor intenso pueden necesitar tratamiento quirúrgico para
interrumpir la señal de dolor.
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
Hierbas que pueden ser beneficiosas
- Ají picante (Capsicum
annuum, C. frutescens) (El ungüento o pomada de capsaicina [estandarizado con 0.025
a 0.075% de capsaicina] se aplica por lo general a las áreas dolorosas cuatro veces al
día): La capsaicina es un extracto del ají picante que puede aliviar muchos tipos de
dolor crónico si se aplica con regularidad a la piel. Un estudio controlado en humanos
encontró que una solución de capsaicina (0.075%) disminuía la sensibilidad de
la piel a cualquier estímulo negativo. En varios estudios preliminares y por lo menos en
cinco estudios controlados en humanos, la capsaicina ha logrado reducir constantemente el
dolor causado por muchos padecimientos distintos, incluyendo neuralgia del trigémino, Culebrilla, neuropatía diabética,
artrosis y dolores de cabeza en racimos.
Por lo general, la capsaicina provoca una sensación de ardor los primeros días de
aplicación. Debe tenerse mucho cuidado de evitar que la capsaicina entre en contacto con
los ojos.
- Corydalis (Corydalis
yanhusuo): 75 mg diarios de THP (un alcaloide del corydalis) para dolor de origen
neurológico.
Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos
- Peso: El peso corporal puede
estar relacionado con la tolerancia al dolor. Un estudio indicó que las mujeres que
están excedidas más de 30% de su peso ideal de acuerdo a su edad experimentan dolor
con más rapidez e intensidad que las mujeres en su peso ideal. Ninguna investigación
se ha realizado sobre los efecto de la pérdida de peso y la tolerancia al dolor.
- Ejercicio: El ejercicio incrementa la tolerancia al dolor en ciertas
situaciones, en parte porque el ejercicio puede elevar los niveles de analgésicos
naturales del organismo (endorfinas y encefalinas). El ejercicio ha logrado mejorar muchos
dolores crónicos, aunque algunos tipos de actividad física pueden agravar ciertas
enfermedades dolorosas. Las personas que quieren iniciar un programa de ejercicios para
incrementar su tolerancia al dolor deben consultar primero con un profesional de la
salud.
Otros enfoques
- Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS): La
TENS es una forma de terapia física eléctrica que se ha usado en el tratamiento del
dolor desde principios de la década de los setenta. Se colocan electrodos en la piel y se
transmite una corriente eléctrica leve para bloquear las sensaciones de dolor. Muchas
unidades para TENS son pequeñas y portátiles y pueden ocultarse bajo la ropa. Una
revisión de los primeros diez años de investigación acerca de la TENS describe
niveles de éxito que van de 12.5% a 92% en dolores crónicos después de un
año de tratamiento. Aunque en un pequeño número de estudios controlados no se
encontró un beneficio claro, la mayoría de las pruebas sugieren que la TENS es una
terapia efectiva para muchos tipos de dolor.
- Ejercicios de relajación: Los ejercicios de relajación pueden
disminuir la percepción del dolor. El dolor se incrementa a la par que la ansiedad; emplear métodos que disminuyan la ansiedad
puede ayudar a reducir el dolor. En un estudio controlado en un hospital, las personas a
quienes se enseñaron técnicas de relajación de cuerpo y mente informaron sufrir
menos dolor, menos dificultad para dormir y menos síntomas de depresión o ansiedad que las personas a quienes no se
les enseñaron estas técnicas.
- Acupuntura: La acupuntura ha demostrado reducir el dolor al actuar sobre
las vías de anulación del dolor mediadas por las encefalinas. En 1997, los National
Institutes of Health (NIH) establecieron que la acupuntura es útil para tratar dolores
musculares, esqueléticos y dolor generalizado, lo mismo que como anestesia y para el
dolor post operatorio. La declaración de los NIH se basó en un análisis
crítico de más de 67 estudios controlados sobre acupuntura.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta diciembre de
2004.
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