|
|
|
|
Síndrome de Resistencia a la Insulina
(Insulin Resistance Syndrome)
También indexado como: Síndrome
Metabólico, Síndrome X
El síndrome de resistencia a la insulina (IRS) es un grupo de factores de riesgo para
la salud que incrementa la posibilidad de sufrir enfermedades cardiacas, y tal vez otras
enfermedades, como diabetes y algunos tipos de cáncer. Los factores de riesgo que conforman el
IRS incluyen la resistencia a la insulina, lo que significa una menor capacidad de la hormona
insulina para controlar el procesamiento de la glucosa del cuerpo. Otros factores de riesgo
importantes que a menudo se asocian con el IRS incluyen niveles elevados de azúcar y triglicéridos en sangre, disminución
de los niveles de colesterol de HDL
("colesterol bueno"), presión alta y exceso
de grasa en la región abdominal. La gente con IRS no siempre tiene todos estos factores
de riesgo, pero por lo general tiene varios de ellos. El diagnóstico debe realizarlo un
médico, después de un examen completo y de realizar análisis de sangre.
¿Cuáles son los síntomas?
Las personas con IRS pueden tener sobrepeso (en
especial en el área del tronco), sentirse lentas después de comer y habérseles
diagnosticado presión alta e hipercolesterolemia.
¿Cómo se trata?
Aunque no existen medicamentos específicos disponibles, por lo general los que se
recetan para la pérdida de peso son
benéficos. Los agentes más usados son orlistat (Xenical®), sibutramine
(Meridia®) y phentermine (Fastin®), aunque en ocasiones se receta dextroamphetamine
(Dexedrine®). Además, los medicamentos para bajar el colesterol, como los
secuestradores de los ácidos biliares cholestyramine (Questran®) y colestipol
(Colestid®), y los inhibidores de la reductasa de HMG-CoA atorvastatin (Lipitor®),
fluvastatin (Lescol®), lovastatin (Mevacor®), pravastatin (Pravachol®) y
simvastatin (Zocor®), también se recetan con frecuencia. También puede darse
tratamiento para controlar la presión alta.
El tratamiento típicamente incluye cambios en la dieta para limitar el consumo de
calorías y grasa, aumentar el ejercicio y modificar los patrones o hábitos
alimentarios.
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
- Glucomanano: El glucomanano, un
tipo de fibra soluble en agua que se obtiene a través
de la dieta, puede reducir muchos de los factores de riesgo en personas con IRS. En un estudio
doble ciego se descubrió que de 8 a 13 gramos al día de glucomanano mejoraron
significativamente varias mediciones del control del colesterol en la sangre y una
medición del control de la glucosa en las personas con IRS.
- Cromo: Aunque no se han llevado a
cabo investigaciones en personas con este padecimiento, se sabe que el cromo juega un papel
importante para favorecer la sensibilidad a la insulina. Las pruebas preliminares sugieren
también que la resistencia a la insulina puede causar pérdida de cromo del cuerpo,
lo que aumenta la posibilidad de tener una deficiencia de cromo.
- Goma de guar: En un estudio doble ciego en personas sanas se
descubrió que 30 gramos al día de goma de guar, una fibra similar al glucomanano,
mejoró la sensibilidad a la insulina y muchos otros componentes del síndrome de
resistencia a la insulina, incluyendo la presión sanguínea y la glucosa, el
colesterol y los triglicéridos en sangre, por lo que los autores recomiendan la goma de
guar a las personas con esta enfermedad.
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
- Carbohidratos: Algunos investigadores recomiendan que las personas con
síndrome de resistencia a la insulina eviten los carbohidratos refinados, como la sucrosa
y la fructosa. Tanto las dietas bajas en carbohidratos como las dietas ricas en carbohidratos
complejos y fibra se recomiendan para personas con diversos aspectos del IRS. Es necesario
llevar a cabo investigación adicional en esta área, y es posible que diferentes
personas respondan mejor a diferentes niveles de consumo de carbohidratos.
- Grasa en la dieta: El efecto de la grasa de la dieta en la resistencia a
la insulina parece depender del tipo de grasa que se consuma. Los estudios preliminares en
animales y humanos sugieren que la resistencia a la insulina empeora al incrementarse el uso
de grasas saturadas y mejora con el consumo de ácidos
grasos omega-3 no saturados derivados del pescado, mientras que el papel de otras grasas
no saturadas no se conoce con claridad. Sin embargo, investigaciones recientes han informado
que las dietas altas en grasa monoinsaturada mejoran la sensibilidad a la insulina tanto en
personas saludables como en diabéticos. Recientemente, una dieta baja en grasas que
permitía el consumo de pescado logró reducir la resistencia a la insulina en
pacientes con este problema.
Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos
- Obesidad: La obesidad, en
particular cuando la grasa se acumula en la región abdominal, incrementa la gravedad de
la resistencia a la insulina y se asocia con este padecimiento. Bajar de peso tiende a mejorar
la sensibilidad a la insulina (es decir, reduce la resistencia a la insulina). La pérdida
de peso reduce también otros factores de riesgo para la salud relacionados con el
IRS.
- Tabaquismo: En la mayoría de los estudios, aunque no en todos,
fumar, exponerse al humo de otros fumadores y el uso de productos con nicotina se
relacionó con la resistencia a la insulina.
- Alcohol: El consumo de alcohol de
leve a moderado se relacionó con una mejor sensibilidad a la insulina en personas sanas
no diabéticas. Dado que el consumo de alcohol también reduce otros factores de
riesgo para enfermedades cardiacas, no parece que las personas con IRS se beneficien si evitan
el alcohol, siempre que lo beban en cantidades escasas o moderadas. Sin embargo, el alcohol es
potencialmente adictivo y puede aumentar el riesgo de contraer otras enfermedades, de modo que
las personas que tengan IRS y no beban deben consultar a su médico antes de comenzar un
consumo regular de bebidas alcohólicas.
- Ejercicio: Algunos estudios, aunque no todos, han demostrado que tanto el
ejercicio aeróbico como el entrenamiento de resistencia mejoran la sensibilidad a la
insulina en personas resistentes. El entrenamiento de resistencia parece ser más efectivo
que los ejercicios aeróbicos, pero una combinación de los dos probablemente sea
más efectiva que cualquiera de los dos por sí solo. Además, el ejercicio puede
reducir también muchos de los factores de riesgo relacionados con el IRS.
- Estrés: La sensibilidad a la insulina puede disminuir después
de algunas experiencias estresantes. Sin embargo, no se ha investigado la reducción del
estrés como tratamiento para el IRS.
Copyright © 2004 Healthnotes, Inc. Todos los derechos reservados.
www.healthnotes.com
Aprenda más sobre Healthnotes, la
compañía.
Aprenda más sobre los autores de
Healthnotes.
La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta diciembre de
2004.
|
|
|
|