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También indexado como: Convulsiones,
Mal Sagrado, Trastornos Convulsivos
La epilepsia es una enfermedad del cerebro en la que ocurren descargas eléctricas
anormales en las células cerebrales, lo que da como resultado convulsiones.
¿Cuáles son los síntomas?
Hay muchos tipos de convulsiones en la epilepsia. Se clasifican ya sea como crisis
parciales o generalizadas, dependiendo de qué proporción del cerebro esté
afectada. Algunos tipos de epilepsia causan crisis que se caracterizan por contracciones
musculares convulsivas de todo el cuerpo o algunas partes del mismo. Otros tipos pueden
provocar pérdida momentánea de la conciencia, amnesia, sensaciones o emociones poco
comunes y otros síntomas. Pueden presentarse síntomas que indican una
convulsión inminente y que se conocen como auras. Además, varios síntomas no
convulsivos, como sueño muy profundo, dolor de cabeza, confusión y dolores
musculares (llamados estado postictal), se presentan después de una crisis
generalizada.
¿Cómo se trata?
Los medicamentos que se recetan buscan reducir la frecuencia y severidad de las
convulsiones. Los medicamentos dependen del tipo de ataque que experimenta el paciente. En
algunas personas puede ser necesaria una terapia con diversos medicamentos. Los medicamentos
más usuales son benzodiazepinas, como clonazepam (Klonipin®), clorazepate
(Tranxene®) y diazepam (Valium®), además de phenytoin (Dilantin®),
lamotrigine (Lamictal®), carbamazepine (Tegretol®), oxcarbazepine (Trileptal®),
valproic acid (Depakene®, Depakote®), gabapentin (Neurontin®), levetiracetam
(Keppra®) y phenobarbital.
Entre 10 y 20% de los pacientes con epilepsia no responden a la terapia con medicamentos y
pueden necesitar cirugía.
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
- Vitamina E (sólo en
niños): Se ha estudiado el uso de la vitamina E como posible agregado al tratamiento
convencional de la epilepsia. En un estudio doble ciego en niños se observó que
añadir 400 UI diarias de vitamina E reducía la frecuencia de los ataques sin que
hubiera efectos secundarios. Otros estudios controlados preliminares han arrojado resultados
similares; una investigación no controlada sugirió que este efecto puede lograrse
también en los adultos, pero en un estudio doble ciego no se encontró efecto alguno
de la vitamina E en adultos epilépticos.
Hierbas que pueden ser beneficiosas
- Bupleurum (en combinación con
raíz de peonía, raíz de pinellia, corteza de cassia, raíz de jengibre, yuyuba, raíz de Ginseng asiático, raíz de escutelaria china y de regaliz): Dos fórmulas herbales chinas con estas hierbas se
conocen como sho-saiko-to y saiko-keishi-to; ambas han demostrado en estudios preliminares que
son útiles para tratar a personas con epilepsia. La cantidad habitual en la que se toman
estas fórmulas es de 2.5 gramos tres veces al día, como cápsulas o té. Las
personas con epilepsia no deben usar ninguna de las fórmulas sin antes consultar con un
profesional de la salud.
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
- La dieta cetógena: Esta dieta se desarrolló a principios del
siglo veinte, cuando existían pocos medicamentos para tratar la epilepsia; hasta hace
poco, sólo se usaba cuando la terapia con medicamentos no era efectiva. La dieta es rica
en grasas y baja en carbohidratos y proteínas, lo que da como resultado cetosis (un
incremento en las cetonas en sangre, debido a la descomposición de la grasa).
Además, se limitan los líquidos,lo que ayuda a contribuir al éxito de la dieta.
Este estado cetótico tiene un efecto antiepiléptico, aunque no se sabe bien
cómo funciona. Según una revisión de 1996, la dieta cetógena parece haber
sido muy efectiva en entre un tercio y la mitad de los niños epilépticos, y
parcialmente efectiva en otro tercio de los casos. La dieta por lo general se inicia con un
ayuno bajo vigilancia médica estrecha, a menudo en un hospital, seguido de la
introducción de la dieta y la capacitación de la familia para asegurar que se
mantenga con éxito. La dieta cetógena no debe intentarse sin la supervisión de
un profesional de la salud calificado.
- Evitar los alergenos alimentarios: Se ha informado que las reacciones
alérgicas a los alimentos pueden desencadenar ataques epilépticos en casos aislados,
algunos de los cuales se demostraron en estudios doble ciego. Se observó que las personas
con epilepsia tenían muchos más indicios bioquímicos de alergia en la sangre
que quienes no padecían epilepsia. Algunos médicos recomiendan estudiar a los
epilépticos con otros síntomas de alergia, como
asma o fiebre de heno, para ver si no son
alérgicos a algún alimento que pueda estar provocando los ataques.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta diciembre de
2004.
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