|
|
|
|
También indexado como: Enfermedad
del Nodo, Enfermedad del Nódulo Sinusal, Extrasístoles Supraventriculares,
Fibrilación Auricular, Latidos Irregulares, Latidos Ventriculares Prematuros, Trastornos
del Ritmo Cardiaco
Arritmia cardiaca es un término que se aplica a una perturbación en el ritmo del
corazón.
¿Cuáles son los síntomas?
La mayor parte de las arritmias no causan síntomas, pero las personas pueden
experimentar ansiedad, aturdimiento, mareo, desmayos,
conciencia anormal de los latidos cardiacos, sensación de aleteo o de golpeteo en el
pecho.
¿Cómo se trata?
Los medicamentos bajo receta médica que se emplean para tratar el ritmo cardiaco
irregular incluyen quinidine (Quinidex®, Quinaglute®), procainamide
(Pronestyl®), disopiramide (Norpace®), mexiletine (Mexitil®), amiodarone
(Cordarone®, Pacerone®), verapamil (Calan®, Verelan®), acebutolol
(Sectral®) y propranolol (Inderal®).
Algunas enfermedades que pueden provocar arritmia son la anemia, la fiebre, la insuficiencia cardiaca o los desequilibrios de
electrolitos; en estos casos la arritmia debe considerarse un síntoma y hay que tratar la
enfermedad que la causa. En algunos casos puede aplicarse al corazón una descarga
eléctrica sincronizada (desfibrilación), ya sea por vía externa o interna (a
través de un dispositivo instalado previamente que se activa en forma automática
cuando se detecta una arritmia que pueda causar la muerte). Cuando no puede restablecerse un
ritmo normal por estos métodos, puede implantarse un marcapasos (un dispositivo
electrónico que controla el ritmo cardiaco) por medio de cirugía. También puede
emplearse un método más moderno, llamado ablación por radiofrecuencia, para
destruir pequeñas áreas del corazón que son responsables de la arritmia.
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
- Magnesio (250-500 mg al día):
En un estudio doble ciego se investigó el efecto de un suplemento de magnesio oral en
episodios de arritmia en personas con
insuficiencia cardiaca congestiva. Quienes tomaron 3.2 gramos al día de cloruro de
magnesio (el equivalente a 384 mg de magnesio elemental al día) tuvieron entre 23% y 52%
menos episodios de tipos específicos de arritmias durante las seis semanas que duró
el estudio, en comparación con quienes tomaron placebo. Las concentraciones más
bajas de magnesio en sangre se relacionaron con una incidencia más elevada de arritmia en
un estudio de población amplio.
Hierbas que pueden ser beneficiosas
- Corydalis (Corydalis
yanhusuo): La dl-tetrahidropalmatina (dl-THP), un elemento activo en el corydalis, puede
tener el efecto de disminuir las arritmias cardiacas. Este efecto se observó en un
estudio preliminar con 33 pacientes que padecían de un tipo específico de arritmia,
conocida como extrasístoles supraventriculares o SVPB. Cada paciente tomó entre 300
y 600 mg de dl-THP al día en comprimidos, y se encontró que el dl-THP fue
significativamente más efectivo para reducir la arritmia que el placebo.
- Espino blanco (Crataegus
laevigata): En un estudio en animales se encontró que un extracto de espino blanco
redujo el número de arritmias inducidas experimentalmente. Sin embargo, el uso del espino
blanco para tratar la arritmia en humanos no se ha estudiado en forma científica, pero se
ha usado tradicionalmente con este propósito.
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
- Cafeína: El consumo excesivo de cafeína se ha relacionado con
arritmias en estudios en humanos. Aunque la mayoría de las personas no experimenta
arritmias con un consumo moderado de café, algunos individuos saludables parecen sufrir
este efecto incluso si toman sólo una taza.
- Alergias: Se ha visto que las
reacciones alérgicas a los alimentos o a sustancias en el medio ambiente pueden provocar
arritmias. Consultar a un médico puede ayudarle a descubrir a qué es sensible.
Copyright © 2004 Healthnotes, Inc. Todos los derechos reservados.
www.healthnotes.com
Aprenda más sobre Healthnotes, la
compañía.
Aprenda más sobre los autores de
Healthnotes.
La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta diciembre de
2004.
|
|
|
|